miércoles, 3 de enero de 2024

Se cumplen 75 años de esta carta de Perón al chileno Arturo Alessandrini

 



Carta al Dr. Arturo Alessandrini 3 de enero de 1949. 


Escrito por Juan Domingo Perón. 


Buenos Aires, 3 de enero de 1949.


Al Senador Dr. Arturo A lessandri P.


Santiago de Chile


Mi querido amigo:


Hoy me han sorprendido los diarios de Santiago con sus comentarios y más aún las declaraciones en ellos contenidas.


Le escribo aún bajo los efectos de esa penosa impresión, porque me interesa que Ud. mi gran amigo, conozca la verdad de su fuente, pues interpreto este hecho como un acto más de cuantos están interesados en deformar toda verdad, para sacar. provecho de una situación internacional tan inoportuna como peijudicial.


Hace casi dos meses —es decir, antes del incidente del fiscal—, un periodista boliviano de "La Razón", de la Paz, me entrevistó para comentar nuestras relaciones comerciales y el Tratado Boliviano-Argentino. Entre todos los tópicos tratados, salió el de la situación mediterránea de Bolivia. Referente a ese tópico le afirmé (como lo refirmo hoy) que podía contar con nuestra decidida colaboración, para lo que ofrecíamos el puerto de Rosario para el tránsito de la exportación e importación del altiplano por la vía La Paz-La Quiaca-Rosario; lo mismo que la línea Santa Cruz-Yacuiba-Formosa, para las que desde el oriente boliviano pudieran salir a puerto fluvial argentino en el Río Paraná.


Yo ofrecí lo que Argentina puede ofrecer como colaboración y buena voluntad. En ningún momento de la entrevista se habló de Chile y menos aún de una salida hacia el Pacífico, porque ello no interesaba a la entrevista ni me competía a mí comentar.


No conozco sino fragmentariamente la publicación de tal entrevista en "La Razón", de la Paz, pero por lo que conozco nada hay que pueda ni siquiera sospechar otra intención que la que antes anoto.


Es indudable que la prensa chilena y los funcionarios que han comentado el asunto han sido llevados por una suspicacia que no justifica, en manera alguna, un ataque insólito en que aparecería la Argentina y su Gobierno como inhabilitados para disponer de su territorio en una colaboración internacional a todas luces beneficiosa para la paz constructiva de los pueblos americanos.


Bolivia aislada debe ser una preocupación para todos nosotros. Los problemas no se resuelven cerrando los ojos. La Argentina ofrece lo que puede dar a través de su territorio, y no creo que con ello pueda acarrear perjuicio alguno a Chile.


Al contrario, es atenuar un viejo problema, porque abierto el tránsito y asegurados puertos francos en la cuenca del Plata, Bolivia tendrá menores necesidades de salir al Pacífico. En cambio, dificultada su salida hacia aquí, es indudable que sus necesidades repercutirán en otra parte. Ud. ve que lo que realmente fue una idea de sincera colaboración, puede ser desvirtuada y torcida hasta hacerla aparecer como contraria a su verdadera intención; basta para ello manejarla con otro designio que no es afortunadamente el que guía mis acciones.


He demostrado desde que estoy en el Gobierno, que no es mi intención la de mezclarme en los asuntos internos de los otros países y así cumpliré en el futuro aun cuando observe que algunos se creen con derecho de inmiscuirse en la política de mi país. Otro tanto podría decir en este caso, con referencia a los problemas internacionales de los otros Estados. Hemos de reconocer y respetar fielmente el derecho de las otras naciones de resolver sus problemas sin nuestra intervención aunque se nos negara el que tenemos de poder disponer de nuestro territorio para ofrecer soluciones que no perjudiquen a nadie.


Sabrá perdonarme, Don Arturo, estas quejas de buena fe y de leal y sincera amistad. Porque le conozco a Ud. y sé cuánto vale es que me interesa darle esta explicación; porque para nosotros Ud. no es sólo un estadista ilustre, sino también un maestro y yo soy de los hombres, que como los griegos antiguos, saben decir cuando es preciso: "Si eres sabio, enséñame; si eres prudente, gobiérnanos".


Aprovecho la oportunidad para desearle toda clase de venturas para el año que se inicia y rogarle quiera aceptar como testimonio de mi permanente admiración mi más afectuoso saludo.


Firmado: Juan Perón.


martes, 11 de julio de 2023

Hace 67 años Perón le escribía esta carta a Cooke.

 



Carta a John W. Cooke 11 de julio de 1956


Escrito por Juan Domingo Perón. 


Colón, 11 de julio de 1956


Señor Dr. D. John W. Cooke


Buenos Aires.


Mi querido amigo:


Aún cuando no sé si esta carta llegará a sus manos no deseo por lo menos dejarlo de intentar. Por ello la remito por intermedio de Montevideo en previsión de que usted aún pueda estar en comunicación con alguien allí, a pesar de que, al no haber recibido contestación a mi anterior, he supuesto lo peor referente a la posibilidad de su contacto con el "mundo exterior". Si así no fuese me alegraría mucho.


No sé si serán ciertas las versiones de las nuevas canalladas a que han estado ustedes expuestos por parte de los sicarios de la Tiranía pero, por si ello es cierto, usted verá en las directivas adjuntas que le vamos a contestar poco a poco con las mismas medidas. Ya no es posible seguir poniendo la otra mejilla. Ahora le vamos a poner otras cosas que aseguro que no los va a hacer muy felices. Se acabaron los pacifistas y se acabaron para siempre. Sin necesidad de decirlo, lo vamos a nacer y han de rendir cuentas de cuanto han hecho con nuestra gente.


Si fuera posible, estas directivas deben ser distribuidas profusamente allí, porque es indispensable comenzar por hacer desaparecer un poco de incertidumbre que hay entre la gente peronista, como consecuencia de los hechos pasados que muchos creen que ha sido un fracaso nuestro, influenciados por las mentiras que propalan las radios y los diarios de la canalla dictatorial.


Volvemos a empezar cuando debíamos estar terminando, porque a pesar de que hace cinco meses que vengo insistiendo en la necesidad de dedicarse sólo a la resistencia, muchos dirigentes, atraídos por un golpe de fortuna de una acción militar, descuidaron ésta para entrar en un golpe militar que a pesar de ser intrascendente e inoperante costó preciosas vidas de la mejor gente.


Para el pueblo no será nunca una solución salir de las manos de una dictadura militar para caer en las de otra. O se libera solo, quizá con alguna colaboración militar, o no se liberará nunca. El camino está en la resistencia civil. Tenemos una inmensa masa popular con nosotros, pero, las medidas tiránicas la han desorganizado y la persecución más cruel ha impedido toda acción para reconstituir los cuadros que se encuentran en las prisiones en número impresionarte. Entonces debemos recurrir a la organización clandestina a base de los dirigentes que en gran número están decididos y prontos para actuar. Esa inmensa masa no tiene ningún valor si su estado de inorganicidad no permite conducirla con unidad de acción.


Como usted verá por las directivas se trata de una cosa vieja pero muy eficaz si se realiza con intensidad y extensión. Todo el secreto estriba en que nuestra gente conozca lo que hay que hacer. Por eso es necesario llegar a cada peronista, si es posible, con estas directivas. Yo sé que el Pueblo lo hará y lo hará bien. El odio y el deseo de venganza ya ha sobrepasado todos los límites tolerables hasta en nosotros mismos frente a tanta infamia y espíritu criminal. Es necesario confesar que aunque fuéramos santos tendríamos deseos de descuartizar a los traidores y asesinos de inocentes ciudadanos v prisioneros indefensos. Yo dejé Buenos Aires sin ningún odio pero siento que ahora, ante el recuerdo de nuestros muertos por millares y nuestra gente asesinada en las prisiones, torturada en toda forma y sacrificada con el sadismo más atroz, tengo un odio inextinguible que no puedo ocultar. Me imagino como será el del Pueblo y el de nuestros hombres que lo han sufrido todo. Yo no puedo ni podré nunca ser hipócrita por otras conveniencias políticas que ya poco me interesan.


Un gran abrazo.


Las instrucciones van en sobre aparte por el mismo correo.


PERON

miércoles, 28 de diciembre de 2022

Se cumplen 58 años de esta carta de Juan Perón al compañero José León Suárez, desde España

 



Carta al Sr. José León Suárez 28 de diciembre de 1964 


Escrito por Juan Domingo Perón. 


Madrid, 28 de diciembre de 1964


Al Sr. José León Suárez


Montevideo


Mi querido amigo:


He recibido su carta del 4 de diciembre ppdo. y le agradezco las interesantes informaciones que me adjunta como asimismo sus buenos deseos y saludo que retribuyo con mi mayor afecto deseando que el año que se inicia le llegue con felicidad.


Sobre mi viaje a la Argentina nos ha dejado muchas enseñanzas, y la próxima vez no hemos de fallar. No podíamos contar que los macacos tuvieran una conducta semejante que, indudáblemente, no viene de ellos sino de sus mandantes, los malditos yanquis, de los que los brasileros han demostrado ser pobres cipayos. No es de extrañar porque lo mismo sucede en España, donde todos los días se habla de "cojones", pero luego estos no aparecen por ninguna parte como tampoco la dignidad. Es que lo sublime de la dignidad no está sólo en su enunciado.


La impresión de muchos amigos españoles, que también los hay, es que aquí "nos han hecho una faena" como ellos dicen cuando le ponen a uno una cáscara de banana. Se trataría de un acuerdo de los yanquis con algunos personajes españoles, para que se me dejara viajar y se me volviera desde el trayecto, tal como ha ocurrido,así el Gobierno español podría plantearme la situación de que abandonara mis actividades políticas o me fuera del país, neutralizándome así para el futuro. Los hechos parecen confirmar esta especie, porque desde mi regreso me han recibido con una piedra en cada mano, a pesar de haber viajado con toda la documentación en regla. Ello me confirma que España es actualmente una colonia más de los Estados Unidos.


Me alegra lo que me dice de la Central de Trabajadores del Uruguay. Nadie puede pensar que yo tenga sino odio, profundo odio, para los gorilas yanquis que han explotado y escarnecido a nuestros pueblos después de dominarlos merced a los canallas cipayos de las oligarquías vernáculas, que tanto en la Argentina como en el Uruguay son los verdaderos enemigos de los pueblos y de la Patria. No era necesario este episodio para comprender que yo no he tenido jamás la menor dependencia de los norteamericanos que han sido mis permanentes enemigos.


La actitud del Gobierno español ha sido para mí una desilusión más, porque el trato que me ha ofrecido ha sido el que se da a un enemigo. No sólo hizo bajar el avión en Sevilla sino que llegado a esa ciudad me mantuvieron detenido en el Hotel y luego me confinaron en Torremolinos durante veinte días en condiciones similares. Luego, trasladado a Madrid, se me mantiene bajo estrecha vigilancia con todos los vejámenes que esa situación presupone. Es indudable que deberé irme de aquí porque a buen entendedor con pocas palabras vale. Cometí el error de comprar una casa para invertir los pocos pesos que tenía y como mi situación económica es bastante estrecha en la actualidad, no estoy en condiciones de abandonar lo poco que tengo para vivir. Por eso me he quedado; si no, me hubiera ya ido a otro país. Afortunadamente he recibido numerosas invitaciones para residir y eso no es problema para mí.


Como decía Martín Fierro: "La pucha que trae lecciones el tiempo con sus mudanzas". Si volviéramos a 1947 la actitud argentina para con el bloque de España, probablemente no sería la misma quijotezca que tomamos en ese entonces. Lo que más me indigna es que sean los propios yanquis los que actuando ahora aquí se hayan encargado de señalarme el error. Sin embargo, no me arrepiento de nada porque cada uno responde solo de su propia conciencia. He aprendido en cambio que aquí también funciona un Virrey U.S.A., como en cualquiera de las republiquetas subdesarrolladas ¡Qué distinta es la España que conocemos por la Historia a la España que luego conocemos en la realidad si tenemos, como yo, la desgracia de tener que residir sobre su suelo!


Si he de ser honrado no creo que en todo este monstruoso asunto tenga que ver el Generalísimo Franco, sino los eternos amanuences y hombres pequeños que se mueven y medran a la sombra de todos los gobiernos. Esa clase de camaleones perturbadores y alcahuetes sólo sirven para hacer quedar mal a los de más. Yo los he tenido en mi gobierno y ningún gobernante escapa ni escapará jamás a la funesta influencia de estos perturbadores del poder.


Los yanquis son especialistas en la utilización de semejan tes ejemplares, a los que compran al vil precio de la ambición o la necesidad. Los emplean luego para derrumbar el prestigié de los hombres de bien y rebajar hasta un límite inconcebible la dignidad de los Estados.


España no es precisamente una excepción y un día pagará caro el permitir la infiltración yanqui que ya hoy manda 


aquí que cualquiera de los españoles. Esta clase de errores son los que luego el Pueblo ha de pagar con sangre, dolor y miseria. No bastará para compensar este flagelo los pocos y miserables dólares que puedan haber juntado alguno que se prestaron para que la infamia haya sido posible.


Cuando se es hombre de una causa, como me considero yo, no es con estas pequeñas miserias que se lo puede doblegar. Yo regresaré a la Argentina para seguir luchando cuando sea oportuno. Los males que estoy sufriendo no me interesan en tanto no interfieran la causa que sirvo, y puedo asegurarle que no hay causa en el mundo, como no sea la muerte, que me ha de impedir cumplir con mi deber.


Le ruego salude con mi mayor afecto a su esposa y a su se­ñora Madre. De la misma Manera le ruego que salude a todos los compañeros que se encuentran en esa.


Un gran abrazo.


Firmado: Juan D. Perón


viernes, 13 de diciembre de 2019

Se cumplen 185 años de La Batalla de Castañares




La Batalla de Castañares fue un enfrentamiento militar decisivo ocurrido en la Argentina, el 13 de diciembre de 1834, que determinó la autonomía de la provincia de Jujuy de la de provincia de Salta.

Tras varios intentos fallidos, el 18 de noviembre de 1834 los dirigentes jujeños, en un cabildo abierto, habían proclamado su autonomía y elegido como gobernador a José María Fascio. Aprovechando esto, Alejandro Heredia envió a su hermano Felipe Heredia y a Pablo Alemán a invadir Salta con un ejército de 4.000 tucumanos desde el sur.

Debido a este importante apoyo Fascio invadió Salta desde el norte, Latorre decidió enfrentar al jujeño primero por ser quien más próximo se hallaba. El día 12 de diciembre Latorre notó que la zona de la Finca de Castañares era una posición muy incómoda por lo que decidió retroceder a la ciudad de Salta por las Lomas de Madeiros. En la madrugada siguiente Fascio, recién llegado pero enterado de este movimiento lo atacó.

La columna salteña fue tomada por sorpresa completamente, poniéndose rápidamente en fuga.

Finalmente el coronel Mariano Santibáñez fingió cambiarse de bando con algunos hombres, pudiendo acercarse a Latorre a quien tomó prisionero junto a varios oficiales, lo que dejó a los salteños sin líderes llevando a su dispersión. Heredia, caudillo de Tucumán, deseando imponer su influencia hizo elegir a Alemán y a su hermano Felipe gobernadores de Jujuy y Salta respectivamente a inicios de 1836. Salta debió pagar por los gastos de la guerra a los vencedores.

martes, 1 de octubre de 2019

Se cumplen 62 años de esta carta de Perón a Ernesto Carreras



Escrito por Juan Domingo Perón.

A Ernesto Carreras

Señor Don Ernesto Carreras

Santa Fe

Mí querido amigo:

Contesto su carta del 6 de septiembre pasado que me llega en estos momentos. Le agradezco sus informaciones y saludo que retribuyo con mi mayor afecto.

Efectivamente, como imagina, sus tres cartas se han "perdido" en el correo, como normalmente sucede con la mayor parte de mi correspondencia en los últimos tiempos. Solo a la mano es posible llegar con seguridad.

Me alegro mucho que trabaje junto con Curiche que, a su vez, está ligado desde hace mucho con nosotros. Lo de Santa Fe ha confirmado lo que todos esperábamos y creo que ha sido uno de los baluartes de esta cruzada. Es lamentable que algunos dirigentes peronistas, mas interesados en sus soluciones personales que en las del Pueblo Argentino, sean los culpables del confusionismo en nuestras filas, como en el caso de la información que me adjunta en su carta.

No es la primera vez que se me informa de las actividades desleales de Ricardo San Millán, que no ha hecho otra cosa que perturbar las cosas desde que salimos de Buenos Aires. Este Señor ha sido el autor de las mayores aberraciones partidiarias, que han conducido a un cierto confusionismo. Su empeño en seguir sintiéndose autoridad en el Partido Peronista, cuando ya ha sido desahuciado definitivamente por los hechos mismos y por las disposiciones del Comando Superior Peronista, es incomprensible. Es menester decir a los compañeros de Santa Fe, especialmente al Doctor Angel Robledo y a Villada, que no deben ni siquiera tomar en cuenta semejantes gestiones de San San Millán, porque al final, los que quedarán mal serán ellos. San Millán, ya no es dirigente ni siquiera en Salta...

Hay muchos dirigentes "ex-peronistas" que, mas interesados en resolver sus problemas personales que en defender los derechos del Pueblo, se han dedicado a buscar enroscamientos entre ellos o asociaciones con los partidos que han sido siempre enemigos del peronismo. Es el caso de muchos neo-peronistas o peronistas sin Perón. El primer peronista sin Perón soy yo pero ¿a quién ponemos en lugar de Perón que no sea repudiado por la masa peronista? ¿A un San Millán?...

La dictadura hará el fraude o simulará un golpe de estado para asegurar de una manera u otra el "continuismo" necesario, que le cubra las espaldas. En esas condiciones, concurrir a cualquier elección es prestarnos a dar apariencias de legalidad a una elección fraudulenta. ¿Para qué quieren entonces formar nuevos partidos divisionistas o el Partido Blanco o colaborar con la UCRI, o hacer cualquier acomodo al estilo Mercante, Jauretche, Castro, etc.? – Por la simple razón de que estos pseudodirigentes se interesan en resolver sus problemas y su situación personal sin interesarles un comino el Pueblo que dicen servir

Cuando llegué a Paraguay, la primera visita que recibí fue de un agente de la Dictadura para decirme que si yo abandonaba la política y me retiraba a España, no tendría un solo problema personal que no se me resolviera y que podía considerar resuelto todo lo referente a mis bienes, como asimismo se me garantizaba que no sería molestado en lo más mínimo. Yo les contesté que tenía un solo problema: el del Pueblo Argentino. Que podía hacer todo lo que pudieran en mi contra pero, que mientras el Pueblo Argentino fuera perseguido y escarnecido por la canalla dictatorial, tendrían en mí un enemigo implacable, que no descansaría hasta verlos a todos ellos colgados.

Desde ese momento comencé a trabajar mediante las "Directivas Generales para todos los Peronistas" y las "Instrucciones Generales para los Dirigentes" en forma de llevar a todos los peronistas a un estado insurreccional, mediante la organización clandestina. Desde entonces, hasta nuestros días esas directivas e instrucciones se han ido cumpliendo rudimentariamente pero, los resultados de las elecciones de constituyentes, a pesar del fraude, han demostrado que han llenado su objeto. Nuestra situación sigue siendo la misma: resistencia popular, en tanto se extiende e intensifica la organización insurreccional. En los actuales momentos tenemos un estado insurreccional pero no tenemos aún una organización insurreccional. El deber de la hora es realizar esa organización y en eso estamos.

Todos los que han trabajado al margen de esas directivas han sido de una forma u otra traidores al Movimiento Peronista. No se justifica de manera alguna, ninguna conducta que, frente a la emergencia de la lucha, se haya desviado hacia las componendas, poniendo en peligro la cohesión de nuestro Movimiento.

Frente al fracaso económico, a la anarquía social y al desastre político provocado por la Dictadura, solo los ciegos y los canallas pueden insistir en sus desviaciones divisionistas. Mientras la masa peronista se encuentre unida y cohesionada, la dictadura no tendrá escape político y a corto o largo plazo será aniquilada. Sin su previo aniquilamiento no habrá solución para el Pueblo Argentino. Es menester entonces que nos empeñemos, mediante todas las formas, en acelerar ese aniquilamiento que ya comienza a perfilarse como seguro. Para ello solo la resistencia popular en todas sus formas, en todo lugar y momento, puede producir el desgaste de la tiranía hasta llevarla a su aniquilamiento. Por eso, esas directivas siguen teniendo el mismo valor que el que tenían hace un año y medio, cuando se impartieron.

La acción de los dirigentes interesados en desviar la acción, aunque perturbadora, no será efectiva, porque el Pueblo sabe lo que quiere y está decidido a lograrlo. En cambio, es necesario asegurar por cualquier medio la unidad de concepción y de acción, para lo cual es necesario llevar a la masa la sensación de nuestra identidad absoluta con sus propios deseos que no son otros que buscar por la lucha el aniquilamiento de la dictadura que, de otra manera, no hará nuestra voluntad como es de imponer.

La ayuda extraordinaria que la dictadura nos ha prestado, mediante sus enormidades y crímenes, no ha sido suficientemente aprovechada por nosotros, pero aún estamos en tiempo para aprovecharla, si sabemos mantener la cohesión de la masa peronista y realizamos la resistencia por todos los medios, en la forma establecida en las mencionadas directivas. Nuestra actual posición es de ABSOLUTA INTRASIGENCIA. Nuestra conducta debe ser resistencia "a outrance" mientras, por todos los medios, en todo lugar y momento, extendemos nuestras organizaciones insurreccionales y nos preparamos decididamente para la acción decisiva que no está lejana.

El compañero Castro le hará llegar los elementos fundamentales que lleva, a fin de que usted quede bien en claro sobre la conducta a seguir.

No deseo terminar esta carta sin hacer llegar a los compañeros santafecinos mi gran abrazo y mis felicitaciones más efusivas por la actitud que siempre han mantenido y que han culminado en las últimas elecciones, en las que han dominado a los enemigos y al fraude de la dictadura. Se que tanto en Rosario, como en el resto de la provincia, los gorilas no han podido entrar y no entrarán. Es menester seguir adelante pues en las luchas de esta naturaleza se vence tanto con el valor y la inteligencia, como con la perseverancia. Yo no tengo la menor vacilación en afirmar que Santa Fe ha sido y sigue siendo uno de nuestros baluartes contra la tiranía militar y que será, sin duda, uno de los puntales de la liberación nacional en que estamos empeñados.

Le ruego asimismo haga llegar mi abrazo más afectuoso a todos los compañeros y les diga que hoy más que nunca estamos en la lucha y que no la abandonaremos hasta haber aniquilado a la canalla que ha invadido el país y que constituye a su mas feroz azote.

Un gran abrazo.

Juan Perón

lunes, 23 de septiembre de 2019

Hipólito Yrigoyen hablaba hace 100 años ante el Congreso Nacional




DISCURSO ANTE EL CONGRESO NACIONAL EN DEFENSA DEL PETRÓLEO NACIONAL
Hipólito Yrigoyen 
23 de Septiembre de 1919

Honorable Congreso de la Nación:
Los problemas de orden legal y económico que la explotación de los yacimientos petrolíferos suscita han merecido preferentemente atención por parte de los gobiernos, habiéndose llegado a concretar en fórmulas legislativas especiales los principios con arreglo a los cuales se ha considerado conveniente encauzar las exploraciones y explotaciones de dichas minas.
La ley nº 726 del 26 de agosto de 1875 estableció en su artículo 2º que el redactor de Código de Minería debía tomar como base para la confección de ese trabajo el principio de que las minas son bienes privados de la nación o de las provincias, según el territorio en que se encuentren.
El codificador, sin embargo, se apartó totalmente de ese principio y fijó el contrario al reglamento.
Esa omisión, si bien sancionada por el Honorable Congreso, resulta en la actualidad dañosa y perjudicial a los interese bien entendidos del país, desde que las conveniencias que tanto de orden fiscal como social se derivan de la utilización múltiple de ese combustible, reclaman la atención del estado.
Se reserva, pues, para el estado, en razón de la incorporación de estas minas de petróleo a su dominio privado, el derecho de vigilar toda explotación de esta fuente de riqueza pública, a fin de evitar que el interés particular no la malgaste, que la ignorancia o precipitación la perjudique, o la negligencia o la incapacidad económica la deje improductiva, para lo cual se adoptan en el proyecto disposiciones que fijan y garantizan un mínimo de trabajo y las formas convenientes de realizarlo. Con el mismo concepto se ponen trabas a la posible acción perturbadora de los grandes monopolios.
Por la naturaleza misma de los yacimientos, no pudiendo constituir fuentes permanentes de provisión de combustible, desde que su existencia como tal es determinada dentro de un limitado número de años, estando además sujeta a una serie de circunstancias, se impone la intervención y participación del estado y su control en la forma y condiciones en que se manejan esos yacimientos para asegurar su racional explotación e impedir se apresure su agotamiento, y regular la producción y provisión de combustible, de acuerdo con las necesidades del consumo.
El estado como encarnación permanente de la colectividad tiene el derecho de obtener un beneficio directo sobre el descubrimiento de estas riquezas. A eso responde la participación que se reserva el estado en el producido neto y bruto de las explotaciones, en forma sin embargo que no reste estímulo al interés privado; tanto más cuanto la mayor parte de dicha participación se destina a servicios públicos, necesidades de la armada, de los transportes ferroviarios, marítimos y fluviales, etc., que resultarán en beneficio inmediato para los mismos y otra buena parte para fomentar el desarrollo de esta misma industria minera.
Para no incurrir en los errores que en otros países se han cometido al iniciarse las explotaciones, y a fin de aprovechar lo que en ellos se ha experimentado y para dictar una legislación lo más perfecta posible y adaptable a nuestro país ha sido menester estudiar con toda detención la solución de este importante problema, a fin de no sancionar leyes incompletas o defectuosas cuyo perfeccionamiento, derogación o aplicación traería trastornos o consecuencias perjudiciales para la economía nacional.
Era, además, indispensable tener una noción, aunque sólo fuera aproximada, de la importancia del yacimiento petrolífero, estudiar su forma más conveniente de explotación para su ubicación y arbitrar los recursos pecuniarios para llevar a cabo una explotación de cierta importancia.
La situación mundial del mercado monetario, del comercio y de las industrias extranjeras, a las que habíamos podido recurrir en los tiempos normales para desarrollar esta industria minera, no ha permitido intensificar la explotación petrolífera; pero cuando V. Honorabilidad, se imponga de los resultados obtenidos y del desenvolvimiento de las explotaciones petrolíferas particulares, se convencerá que difícilmente se hubiera podido hacer más durante la guerra mundial.
Después de haber estudiado las leyes que rigen las explotaciones petrolíferas en Estados Unidos, Rusia y Rumania, el Poder Ejecutivo ha llegado a la conclusión de que las que se han dictado en este último país, son las que más conviene adoptar para el nuestro, con algunas modificaciones.
En los tres capítulos de la ley que el Poder Ejecutivo somete a la consideración de Vuestra Honorabilidad se ha condensado cuál debe ser el régimen legal, técnico, económico y financiero de las explotaciones de las minas de petróleo, sin desconocer los derechos adquiridos bajo el imperio de las disposiciones del Código de Minería y dando lugar a que la iniciativa privada pueda contribuir al desarrollo de las explotaciones de esta riqueza natural, dentro de los límites prudentes y bajo ciertas condiciones.
De acuerdo con las previsiones adoptadas por otras naciones, se prevé la formación de reservas fiscales dentro de las regiones petrolíferas, cuyos resultados beneficiosos pueden descontarse ya, pues así el estado en el presente y en el futuro tendrá siempre en sus manos la producción directa de este valioso combustible y un medio eficaz para contrarrestar posibles perturbaciones de las compañías e intereses particulares.
Figura igualmente entre los conceptos que han inspirado el proyecto de ley a la par del fomento de las explotaciones particulares del petróleo, el propósito de fomentar las explotaciones de ese combustible, en aquellas zonas en que aún no ha sido descubierto.
El plazo acordado, muchísimo inferior que el que fija en general el Código de Minería, es uno de los medios de estímulo que comprende la presente ley.
Tales son, detalles aparate, los lineamientos generales de la iniciativa para la cual el Poder Ejecutivo se empeña en solicitar el estudio y empeño de Vuestra Honorabilidad.
HIPÓLITO YRIGOYEN

martes, 9 de julio de 2019

El esquinense Juan Filomeno Velazco nacía hace 127 años.





Juan Filomeno Velazco nació en Esquina, provincia de Corrientes, el 9 de julio de 1892. En vida fue militar y político, amigo personal de Juan Domingo Perón, que lo designó el primer comandante de la Policía Federal Argentina y primer gobernador peronista de la Provincia de Corrientes, entre los años 1949 y 1952.

Ingresó al Colegio Militar de la Nación en el año 1910, egresando del mismo en diciembre de 1913. Durante su estadía en el mismo fue compañero de habitación y amigo personal del cadete Juan Domingo Perón.

Tras pasar por distintos destinos militares, fue secretario del Ministerio de Guerra durante la dictadura de José Félix Uriburu, y posteriormente ocupó un cargo dentro de la Policía de la Capital Federal. Durante la Década Infame ocupó varios puestos administrativos y de mando en el Ejército Argentino.

Era jefe del Regimiento de Infantería XV, con sede en La Rioja cuando estalló la revolución de 1943, por lo cual ocupó el cargo de interventor federal de facto de esa provincia durante un breve período.

En diciembre de ese año de 1943 fue nombrado comandante de la Policía de la Capital Federal, y simultáneamente de la Policía de Seguridad y Judicial de la jurisdicción federal en el interior del país. Por iniciativa del propio Velazco, el 9 de diciembre de 1944 se dictó el decreto número 33.265, por el que ambos cuerpos se unificaban en una nueva institución, la Policía Federal Argentina, con jurisdicción general sobre la Capital Federal, y específica tanto sobre los delitos de jurisdicción federal en las provincias, como sobre las investigaciones judiciales que involucraran jurisdicciones de dos o más provincias.

Poco después fue ascendido al grado de general de brigada. Durante los hechos de octubre de 1945 se negó a reprimir la manifestación que se dirigía desde el conurbano porteño hacia la Plaza de Mayo, exigiendo la libertad del coronel Perón. Esa actitud, muy agradecida por las columnas de manifestantes, permitió el triunfo político de Perón y contribuyó a su candidatura presidencial y su llegada a la presidencia. Perón lo mantuvo en el cargo de jefe de la Policía Federal hasta el 7 de julio de 1947, fecha en que renunció al cargo.

En septiembre de 1947, el Congreso Nacional sancionó la intervención federal de la Provincia de Corrientes, única que no era gobernada por el Partido Peronista, sino por el radical Blas Benjamín de la Vega. Para ocupar ese puesto nombró al general Velazco. Éste ejerció el cargo hasta octubre de 1948, en que renunció para presentar su candidatura a gobernador de la provincia. Fue elegido gobernador en las elecciones celebradas el 5 de diciembre de ese mismo año.

Asumió la gobernación el 12 de marzo de 1949. Era un militar admirador de la disciplina como valor máximo, de inspiración parcialmente integrista y fuertemente identificado como católico. Su poder político emanaba tanto de su cercanía al presidente, como de la identificación con una parte de las clases dirigentes y su carisma personal. Logró organizar un Partido Peronista fuerte y funcional en toda la provincia, incorporando dirigentes radicales, conservadores y peronistas a su esquema político.

Durante su mandato se inició una activa política de obras públicas en toda la provincia y en la mayoría de las localidades del interior de la misma. Se completaron los tramos correntinos de las rutas nacionales 12 y 14; y la actual ruta provincial 126. Se construyeron más de 800 viviendas, 18 escuelas en el interior de la provincia, el edificio de la Aduana en la capital y la cárcel de la misma ciudad. Se construyeron una gran cantidad de otras obras de infraestructura.

Entre las reformas administrativas se destacó la reforma de la Constitución provincial, sancionada el 30 de mayo de 1949. Se organizaron las municipalidades y por primera vez funcionaron todos los concejos deliberantes de la provincia. Se fundó el Banco de la Provincia de Corrientes, se modernizó el Poder Judicial de la provincia y se crearon los primeros tribunales fuera de la capital, en las ciudades de Goya y Paso de los Libres. Se creó la Comisión Provincial de cultura.

Se creó la Dirección Provincial de Hospitales, que extendió el sistema sanitario, con la modernización de todos los hospitales y su preparación para la prevención de enfermedades; se crearon algunos hospitales, de los cuales el mayor fue el de Paso de los Libres. Se extendió en gran medida la red de agua potable en todas las localidades del interior.

Terminó su mandato el 5 de mayo de 1952, fecha en que ya había sido elegido senador nacional, cargo que asumió de inmediato.

A fines de 1954, el presidente Perón le ofreció el cargo de Interventor Federal de la Provincia de Santa Fe, pero Velazco aplazó su respuesta hasta después de una intervención quirúrgica a que debía ser sometido por una enfermedad biliar; fue operado en la ciudad de Córdoba poco después del día de Navidad, pero debido a complicaciones, falleció el día 29 de diciembre de ese mismo año.

Sus restos fueron trasladados a Buenos Aires para ser velados en el Congreso de la Nación; fue sepultado en el Cementerio de la Recoleta. Años más tarde, a pedido de sus descendientes, fueron trasladados al cementerio de su ciudad natal, Esquina.

Se cumplen 75 años de esta carta de Perón al chileno Arturo Alessandrini

  Carta al Dr. Arturo Alessandrini 3 de enero de 1949.  Escrito por Juan Domingo Perón.  Buenos Aires, 3 de enero de 1949. Al Senador Dr. Ar...