Mostrando entradas con la etiqueta Cartas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Cartas. Mostrar todas las entradas

miércoles, 3 de enero de 2024

Se cumplen 75 años de esta carta de Perón al chileno Arturo Alessandrini

 



Carta al Dr. Arturo Alessandrini 3 de enero de 1949. 


Escrito por Juan Domingo Perón. 


Buenos Aires, 3 de enero de 1949.


Al Senador Dr. Arturo A lessandri P.


Santiago de Chile


Mi querido amigo:


Hoy me han sorprendido los diarios de Santiago con sus comentarios y más aún las declaraciones en ellos contenidas.


Le escribo aún bajo los efectos de esa penosa impresión, porque me interesa que Ud. mi gran amigo, conozca la verdad de su fuente, pues interpreto este hecho como un acto más de cuantos están interesados en deformar toda verdad, para sacar. provecho de una situación internacional tan inoportuna como peijudicial.


Hace casi dos meses —es decir, antes del incidente del fiscal—, un periodista boliviano de "La Razón", de la Paz, me entrevistó para comentar nuestras relaciones comerciales y el Tratado Boliviano-Argentino. Entre todos los tópicos tratados, salió el de la situación mediterránea de Bolivia. Referente a ese tópico le afirmé (como lo refirmo hoy) que podía contar con nuestra decidida colaboración, para lo que ofrecíamos el puerto de Rosario para el tránsito de la exportación e importación del altiplano por la vía La Paz-La Quiaca-Rosario; lo mismo que la línea Santa Cruz-Yacuiba-Formosa, para las que desde el oriente boliviano pudieran salir a puerto fluvial argentino en el Río Paraná.


Yo ofrecí lo que Argentina puede ofrecer como colaboración y buena voluntad. En ningún momento de la entrevista se habló de Chile y menos aún de una salida hacia el Pacífico, porque ello no interesaba a la entrevista ni me competía a mí comentar.


No conozco sino fragmentariamente la publicación de tal entrevista en "La Razón", de la Paz, pero por lo que conozco nada hay que pueda ni siquiera sospechar otra intención que la que antes anoto.


Es indudable que la prensa chilena y los funcionarios que han comentado el asunto han sido llevados por una suspicacia que no justifica, en manera alguna, un ataque insólito en que aparecería la Argentina y su Gobierno como inhabilitados para disponer de su territorio en una colaboración internacional a todas luces beneficiosa para la paz constructiva de los pueblos americanos.


Bolivia aislada debe ser una preocupación para todos nosotros. Los problemas no se resuelven cerrando los ojos. La Argentina ofrece lo que puede dar a través de su territorio, y no creo que con ello pueda acarrear perjuicio alguno a Chile.


Al contrario, es atenuar un viejo problema, porque abierto el tránsito y asegurados puertos francos en la cuenca del Plata, Bolivia tendrá menores necesidades de salir al Pacífico. En cambio, dificultada su salida hacia aquí, es indudable que sus necesidades repercutirán en otra parte. Ud. ve que lo que realmente fue una idea de sincera colaboración, puede ser desvirtuada y torcida hasta hacerla aparecer como contraria a su verdadera intención; basta para ello manejarla con otro designio que no es afortunadamente el que guía mis acciones.


He demostrado desde que estoy en el Gobierno, que no es mi intención la de mezclarme en los asuntos internos de los otros países y así cumpliré en el futuro aun cuando observe que algunos se creen con derecho de inmiscuirse en la política de mi país. Otro tanto podría decir en este caso, con referencia a los problemas internacionales de los otros Estados. Hemos de reconocer y respetar fielmente el derecho de las otras naciones de resolver sus problemas sin nuestra intervención aunque se nos negara el que tenemos de poder disponer de nuestro territorio para ofrecer soluciones que no perjudiquen a nadie.


Sabrá perdonarme, Don Arturo, estas quejas de buena fe y de leal y sincera amistad. Porque le conozco a Ud. y sé cuánto vale es que me interesa darle esta explicación; porque para nosotros Ud. no es sólo un estadista ilustre, sino también un maestro y yo soy de los hombres, que como los griegos antiguos, saben decir cuando es preciso: "Si eres sabio, enséñame; si eres prudente, gobiérnanos".


Aprovecho la oportunidad para desearle toda clase de venturas para el año que se inicia y rogarle quiera aceptar como testimonio de mi permanente admiración mi más afectuoso saludo.


Firmado: Juan Perón.


martes, 11 de julio de 2023

Hace 67 años Perón le escribía esta carta a Cooke.

 



Carta a John W. Cooke 11 de julio de 1956


Escrito por Juan Domingo Perón. 


Colón, 11 de julio de 1956


Señor Dr. D. John W. Cooke


Buenos Aires.


Mi querido amigo:


Aún cuando no sé si esta carta llegará a sus manos no deseo por lo menos dejarlo de intentar. Por ello la remito por intermedio de Montevideo en previsión de que usted aún pueda estar en comunicación con alguien allí, a pesar de que, al no haber recibido contestación a mi anterior, he supuesto lo peor referente a la posibilidad de su contacto con el "mundo exterior". Si así no fuese me alegraría mucho.


No sé si serán ciertas las versiones de las nuevas canalladas a que han estado ustedes expuestos por parte de los sicarios de la Tiranía pero, por si ello es cierto, usted verá en las directivas adjuntas que le vamos a contestar poco a poco con las mismas medidas. Ya no es posible seguir poniendo la otra mejilla. Ahora le vamos a poner otras cosas que aseguro que no los va a hacer muy felices. Se acabaron los pacifistas y se acabaron para siempre. Sin necesidad de decirlo, lo vamos a nacer y han de rendir cuentas de cuanto han hecho con nuestra gente.


Si fuera posible, estas directivas deben ser distribuidas profusamente allí, porque es indispensable comenzar por hacer desaparecer un poco de incertidumbre que hay entre la gente peronista, como consecuencia de los hechos pasados que muchos creen que ha sido un fracaso nuestro, influenciados por las mentiras que propalan las radios y los diarios de la canalla dictatorial.


Volvemos a empezar cuando debíamos estar terminando, porque a pesar de que hace cinco meses que vengo insistiendo en la necesidad de dedicarse sólo a la resistencia, muchos dirigentes, atraídos por un golpe de fortuna de una acción militar, descuidaron ésta para entrar en un golpe militar que a pesar de ser intrascendente e inoperante costó preciosas vidas de la mejor gente.


Para el pueblo no será nunca una solución salir de las manos de una dictadura militar para caer en las de otra. O se libera solo, quizá con alguna colaboración militar, o no se liberará nunca. El camino está en la resistencia civil. Tenemos una inmensa masa popular con nosotros, pero, las medidas tiránicas la han desorganizado y la persecución más cruel ha impedido toda acción para reconstituir los cuadros que se encuentran en las prisiones en número impresionarte. Entonces debemos recurrir a la organización clandestina a base de los dirigentes que en gran número están decididos y prontos para actuar. Esa inmensa masa no tiene ningún valor si su estado de inorganicidad no permite conducirla con unidad de acción.


Como usted verá por las directivas se trata de una cosa vieja pero muy eficaz si se realiza con intensidad y extensión. Todo el secreto estriba en que nuestra gente conozca lo que hay que hacer. Por eso es necesario llegar a cada peronista, si es posible, con estas directivas. Yo sé que el Pueblo lo hará y lo hará bien. El odio y el deseo de venganza ya ha sobrepasado todos los límites tolerables hasta en nosotros mismos frente a tanta infamia y espíritu criminal. Es necesario confesar que aunque fuéramos santos tendríamos deseos de descuartizar a los traidores y asesinos de inocentes ciudadanos v prisioneros indefensos. Yo dejé Buenos Aires sin ningún odio pero siento que ahora, ante el recuerdo de nuestros muertos por millares y nuestra gente asesinada en las prisiones, torturada en toda forma y sacrificada con el sadismo más atroz, tengo un odio inextinguible que no puedo ocultar. Me imagino como será el del Pueblo y el de nuestros hombres que lo han sufrido todo. Yo no puedo ni podré nunca ser hipócrita por otras conveniencias políticas que ya poco me interesan.


Un gran abrazo.


Las instrucciones van en sobre aparte por el mismo correo.


PERON

miércoles, 28 de diciembre de 2022

Se cumplen 58 años de esta carta de Juan Perón al compañero José León Suárez, desde España

 



Carta al Sr. José León Suárez 28 de diciembre de 1964 


Escrito por Juan Domingo Perón. 


Madrid, 28 de diciembre de 1964


Al Sr. José León Suárez


Montevideo


Mi querido amigo:


He recibido su carta del 4 de diciembre ppdo. y le agradezco las interesantes informaciones que me adjunta como asimismo sus buenos deseos y saludo que retribuyo con mi mayor afecto deseando que el año que se inicia le llegue con felicidad.


Sobre mi viaje a la Argentina nos ha dejado muchas enseñanzas, y la próxima vez no hemos de fallar. No podíamos contar que los macacos tuvieran una conducta semejante que, indudáblemente, no viene de ellos sino de sus mandantes, los malditos yanquis, de los que los brasileros han demostrado ser pobres cipayos. No es de extrañar porque lo mismo sucede en España, donde todos los días se habla de "cojones", pero luego estos no aparecen por ninguna parte como tampoco la dignidad. Es que lo sublime de la dignidad no está sólo en su enunciado.


La impresión de muchos amigos españoles, que también los hay, es que aquí "nos han hecho una faena" como ellos dicen cuando le ponen a uno una cáscara de banana. Se trataría de un acuerdo de los yanquis con algunos personajes españoles, para que se me dejara viajar y se me volviera desde el trayecto, tal como ha ocurrido,así el Gobierno español podría plantearme la situación de que abandonara mis actividades políticas o me fuera del país, neutralizándome así para el futuro. Los hechos parecen confirmar esta especie, porque desde mi regreso me han recibido con una piedra en cada mano, a pesar de haber viajado con toda la documentación en regla. Ello me confirma que España es actualmente una colonia más de los Estados Unidos.


Me alegra lo que me dice de la Central de Trabajadores del Uruguay. Nadie puede pensar que yo tenga sino odio, profundo odio, para los gorilas yanquis que han explotado y escarnecido a nuestros pueblos después de dominarlos merced a los canallas cipayos de las oligarquías vernáculas, que tanto en la Argentina como en el Uruguay son los verdaderos enemigos de los pueblos y de la Patria. No era necesario este episodio para comprender que yo no he tenido jamás la menor dependencia de los norteamericanos que han sido mis permanentes enemigos.


La actitud del Gobierno español ha sido para mí una desilusión más, porque el trato que me ha ofrecido ha sido el que se da a un enemigo. No sólo hizo bajar el avión en Sevilla sino que llegado a esa ciudad me mantuvieron detenido en el Hotel y luego me confinaron en Torremolinos durante veinte días en condiciones similares. Luego, trasladado a Madrid, se me mantiene bajo estrecha vigilancia con todos los vejámenes que esa situación presupone. Es indudable que deberé irme de aquí porque a buen entendedor con pocas palabras vale. Cometí el error de comprar una casa para invertir los pocos pesos que tenía y como mi situación económica es bastante estrecha en la actualidad, no estoy en condiciones de abandonar lo poco que tengo para vivir. Por eso me he quedado; si no, me hubiera ya ido a otro país. Afortunadamente he recibido numerosas invitaciones para residir y eso no es problema para mí.


Como decía Martín Fierro: "La pucha que trae lecciones el tiempo con sus mudanzas". Si volviéramos a 1947 la actitud argentina para con el bloque de España, probablemente no sería la misma quijotezca que tomamos en ese entonces. Lo que más me indigna es que sean los propios yanquis los que actuando ahora aquí se hayan encargado de señalarme el error. Sin embargo, no me arrepiento de nada porque cada uno responde solo de su propia conciencia. He aprendido en cambio que aquí también funciona un Virrey U.S.A., como en cualquiera de las republiquetas subdesarrolladas ¡Qué distinta es la España que conocemos por la Historia a la España que luego conocemos en la realidad si tenemos, como yo, la desgracia de tener que residir sobre su suelo!


Si he de ser honrado no creo que en todo este monstruoso asunto tenga que ver el Generalísimo Franco, sino los eternos amanuences y hombres pequeños que se mueven y medran a la sombra de todos los gobiernos. Esa clase de camaleones perturbadores y alcahuetes sólo sirven para hacer quedar mal a los de más. Yo los he tenido en mi gobierno y ningún gobernante escapa ni escapará jamás a la funesta influencia de estos perturbadores del poder.


Los yanquis son especialistas en la utilización de semejan tes ejemplares, a los que compran al vil precio de la ambición o la necesidad. Los emplean luego para derrumbar el prestigié de los hombres de bien y rebajar hasta un límite inconcebible la dignidad de los Estados.


España no es precisamente una excepción y un día pagará caro el permitir la infiltración yanqui que ya hoy manda 


aquí que cualquiera de los españoles. Esta clase de errores son los que luego el Pueblo ha de pagar con sangre, dolor y miseria. No bastará para compensar este flagelo los pocos y miserables dólares que puedan haber juntado alguno que se prestaron para que la infamia haya sido posible.


Cuando se es hombre de una causa, como me considero yo, no es con estas pequeñas miserias que se lo puede doblegar. Yo regresaré a la Argentina para seguir luchando cuando sea oportuno. Los males que estoy sufriendo no me interesan en tanto no interfieran la causa que sirvo, y puedo asegurarle que no hay causa en el mundo, como no sea la muerte, que me ha de impedir cumplir con mi deber.


Le ruego salude con mi mayor afecto a su esposa y a su se­ñora Madre. De la misma Manera le ruego que salude a todos los compañeros que se encuentran en esa.


Un gran abrazo.


Firmado: Juan D. Perón


martes, 1 de octubre de 2019

Se cumplen 62 años de esta carta de Perón a Ernesto Carreras



Escrito por Juan Domingo Perón.

A Ernesto Carreras

Señor Don Ernesto Carreras

Santa Fe

Mí querido amigo:

Contesto su carta del 6 de septiembre pasado que me llega en estos momentos. Le agradezco sus informaciones y saludo que retribuyo con mi mayor afecto.

Efectivamente, como imagina, sus tres cartas se han "perdido" en el correo, como normalmente sucede con la mayor parte de mi correspondencia en los últimos tiempos. Solo a la mano es posible llegar con seguridad.

Me alegro mucho que trabaje junto con Curiche que, a su vez, está ligado desde hace mucho con nosotros. Lo de Santa Fe ha confirmado lo que todos esperábamos y creo que ha sido uno de los baluartes de esta cruzada. Es lamentable que algunos dirigentes peronistas, mas interesados en sus soluciones personales que en las del Pueblo Argentino, sean los culpables del confusionismo en nuestras filas, como en el caso de la información que me adjunta en su carta.

No es la primera vez que se me informa de las actividades desleales de Ricardo San Millán, que no ha hecho otra cosa que perturbar las cosas desde que salimos de Buenos Aires. Este Señor ha sido el autor de las mayores aberraciones partidiarias, que han conducido a un cierto confusionismo. Su empeño en seguir sintiéndose autoridad en el Partido Peronista, cuando ya ha sido desahuciado definitivamente por los hechos mismos y por las disposiciones del Comando Superior Peronista, es incomprensible. Es menester decir a los compañeros de Santa Fe, especialmente al Doctor Angel Robledo y a Villada, que no deben ni siquiera tomar en cuenta semejantes gestiones de San San Millán, porque al final, los que quedarán mal serán ellos. San Millán, ya no es dirigente ni siquiera en Salta...

Hay muchos dirigentes "ex-peronistas" que, mas interesados en resolver sus problemas personales que en defender los derechos del Pueblo, se han dedicado a buscar enroscamientos entre ellos o asociaciones con los partidos que han sido siempre enemigos del peronismo. Es el caso de muchos neo-peronistas o peronistas sin Perón. El primer peronista sin Perón soy yo pero ¿a quién ponemos en lugar de Perón que no sea repudiado por la masa peronista? ¿A un San Millán?...

La dictadura hará el fraude o simulará un golpe de estado para asegurar de una manera u otra el "continuismo" necesario, que le cubra las espaldas. En esas condiciones, concurrir a cualquier elección es prestarnos a dar apariencias de legalidad a una elección fraudulenta. ¿Para qué quieren entonces formar nuevos partidos divisionistas o el Partido Blanco o colaborar con la UCRI, o hacer cualquier acomodo al estilo Mercante, Jauretche, Castro, etc.? – Por la simple razón de que estos pseudodirigentes se interesan en resolver sus problemas y su situación personal sin interesarles un comino el Pueblo que dicen servir

Cuando llegué a Paraguay, la primera visita que recibí fue de un agente de la Dictadura para decirme que si yo abandonaba la política y me retiraba a España, no tendría un solo problema personal que no se me resolviera y que podía considerar resuelto todo lo referente a mis bienes, como asimismo se me garantizaba que no sería molestado en lo más mínimo. Yo les contesté que tenía un solo problema: el del Pueblo Argentino. Que podía hacer todo lo que pudieran en mi contra pero, que mientras el Pueblo Argentino fuera perseguido y escarnecido por la canalla dictatorial, tendrían en mí un enemigo implacable, que no descansaría hasta verlos a todos ellos colgados.

Desde ese momento comencé a trabajar mediante las "Directivas Generales para todos los Peronistas" y las "Instrucciones Generales para los Dirigentes" en forma de llevar a todos los peronistas a un estado insurreccional, mediante la organización clandestina. Desde entonces, hasta nuestros días esas directivas e instrucciones se han ido cumpliendo rudimentariamente pero, los resultados de las elecciones de constituyentes, a pesar del fraude, han demostrado que han llenado su objeto. Nuestra situación sigue siendo la misma: resistencia popular, en tanto se extiende e intensifica la organización insurreccional. En los actuales momentos tenemos un estado insurreccional pero no tenemos aún una organización insurreccional. El deber de la hora es realizar esa organización y en eso estamos.

Todos los que han trabajado al margen de esas directivas han sido de una forma u otra traidores al Movimiento Peronista. No se justifica de manera alguna, ninguna conducta que, frente a la emergencia de la lucha, se haya desviado hacia las componendas, poniendo en peligro la cohesión de nuestro Movimiento.

Frente al fracaso económico, a la anarquía social y al desastre político provocado por la Dictadura, solo los ciegos y los canallas pueden insistir en sus desviaciones divisionistas. Mientras la masa peronista se encuentre unida y cohesionada, la dictadura no tendrá escape político y a corto o largo plazo será aniquilada. Sin su previo aniquilamiento no habrá solución para el Pueblo Argentino. Es menester entonces que nos empeñemos, mediante todas las formas, en acelerar ese aniquilamiento que ya comienza a perfilarse como seguro. Para ello solo la resistencia popular en todas sus formas, en todo lugar y momento, puede producir el desgaste de la tiranía hasta llevarla a su aniquilamiento. Por eso, esas directivas siguen teniendo el mismo valor que el que tenían hace un año y medio, cuando se impartieron.

La acción de los dirigentes interesados en desviar la acción, aunque perturbadora, no será efectiva, porque el Pueblo sabe lo que quiere y está decidido a lograrlo. En cambio, es necesario asegurar por cualquier medio la unidad de concepción y de acción, para lo cual es necesario llevar a la masa la sensación de nuestra identidad absoluta con sus propios deseos que no son otros que buscar por la lucha el aniquilamiento de la dictadura que, de otra manera, no hará nuestra voluntad como es de imponer.

La ayuda extraordinaria que la dictadura nos ha prestado, mediante sus enormidades y crímenes, no ha sido suficientemente aprovechada por nosotros, pero aún estamos en tiempo para aprovecharla, si sabemos mantener la cohesión de la masa peronista y realizamos la resistencia por todos los medios, en la forma establecida en las mencionadas directivas. Nuestra actual posición es de ABSOLUTA INTRASIGENCIA. Nuestra conducta debe ser resistencia "a outrance" mientras, por todos los medios, en todo lugar y momento, extendemos nuestras organizaciones insurreccionales y nos preparamos decididamente para la acción decisiva que no está lejana.

El compañero Castro le hará llegar los elementos fundamentales que lleva, a fin de que usted quede bien en claro sobre la conducta a seguir.

No deseo terminar esta carta sin hacer llegar a los compañeros santafecinos mi gran abrazo y mis felicitaciones más efusivas por la actitud que siempre han mantenido y que han culminado en las últimas elecciones, en las que han dominado a los enemigos y al fraude de la dictadura. Se que tanto en Rosario, como en el resto de la provincia, los gorilas no han podido entrar y no entrarán. Es menester seguir adelante pues en las luchas de esta naturaleza se vence tanto con el valor y la inteligencia, como con la perseverancia. Yo no tengo la menor vacilación en afirmar que Santa Fe ha sido y sigue siendo uno de nuestros baluartes contra la tiranía militar y que será, sin duda, uno de los puntales de la liberación nacional en que estamos empeñados.

Le ruego asimismo haga llegar mi abrazo más afectuoso a todos los compañeros y les diga que hoy más que nunca estamos en la lucha y que no la abandonaremos hasta haber aniquilado a la canalla que ha invadido el país y que constituye a su mas feroz azote.

Un gran abrazo.

Juan Perón

martes, 30 de octubre de 2018

Hace 69 años Perón le escribía al Doctor José Dolores Vázquez




Carta al Dr. José Dolores Vazquez 30 de octubre de 1949

Escrito por Juan Domingo Perón.

San Vicente, 30 de octubre de 1949

Al Dr. José Dolores Vázquez R.

Santiago de Chile

Mi querido amigo:

Acuso recibo de su atenta del 20 de octubre y le agradezco, una vez más, sus patrióticas gestiones y empeño por llevar adelante una empresa que le honra como ciudadano, al par que obliga nuestro reconocimiento. Yo no soy de los hombres que, en el servicio de la República, piensan en sí mismos. Para mí, el amor propio no existe, cuando el deber está de por medio.

Por ello, encuentro conveniente la actitud que usted me aconseja y hoy mismo escribo al Dr. González Videla una carta, cuya copia le acompaño. Hoy también escribo a nuestro común amigo, don Arturo Alessandri, para enterarlo directamente y contestar su última carta.

Creo que sí se puede iniciar una nueva etapa de comprensión y amistad. Para ello será menester que no se dé posibilidad a la intromisión de intrigas que perturban y empañan las buenas relaciones. El presidente debe estar persuadido de que ni a mi gobierno, ni a mí, interesan los problemas internos de Chile. Nosotros seguimos una política clara y limpia, de absoluta prescindencia. Si nuestra doctrina trasciende más allá de la frontera, la culpa no es nuestra, porque aún no se ha inventado una frontera y una aduana para las ideas. Usted sabe bien cuáles son nuestras ideas y nuestros sentimientos. Por eso voy a agradecer su amplio espíritu y gran comprensión y todo cuanto está haciendo en bien de la defensa de los intereses permanentes de nuestros pueblos. Busquemos, para el futuro, afirmar una cooperación basada en una amistad sincera y leal entre nuestros países, y creo que la solución de todos los problemas, sin excluir los económicos, vendrán con el tiempo en forma que todos tengamos algo que agradecer.

Me resta agradecerle todo su empeño y dedicación en bien de esta causa, que no todos comprenden de la misma manera; pero el tiempo dirá la verdad, y con ella discernirá los méritos a que cada uno nos hayamos hecho acreedores.

Con mis mejores deseos, reciba un gran abrazo de su amigo.

Firmado: Juan Perón.

miércoles, 25 de abril de 2018

Hace 46 años Perón le escribía esta carta al licenciado Carlos Alfredo Imbaud



Carta al LIC. CARLOS A. IMBAUD 25 de abril de 1972

Escrito por Juan Domingo Perón.

MEMORANDUM PARA EL LIC. CARLOS A. IMBAUD

Madrid, 25 de abril de 1972.

Estimado amigo:

En vísperas de su regreso a la Patria, le hago llegar algunas ideas y pensamientos que ya fueron explicados en otras oportunidades y sobre los que conversaremos en sus visitas a Puerta de Hierro. Muchas horas pasamos juntos platicando y trabajando y sobre esto Usted tomó algunos apuntes; ajústese a ellos y no se equivocará en su accionar futuro.

Pronto emprenderé su mismo camino de retorno a la Patria, pondré fin al largo exilio que tanto me duele. Sus relatos anécdotas provincianas me trajeron recuerdos y nostalgias de una argentina oculta y no interpretada, de un Pueblo manso que es negado y maltratado, y que, pese al tiempo y a las calumnias que han acumulado, me sigue queriendo. Eso es lo que me obliga a trabajar y ayudar a devolverle la paz y la felicidad. Pero Ustedes los jóvenes tienen que hacer inconclusa, yo los apoyaré y les daré mi experiencia.

Partidos Provinciales

Con mucho interés escuché su Informe sobre el trabajo realizado para agrupar a hombres y partidos provinciales; es un buen trabajo el que realizó, pero en base a lo ocurrido en la reunión que hicieron en Carlos Paz infiero que allí quedó planteado que algunos dirigentes provinciales no querrán conformar un frente o movimiento integrador que reúna a clases y sectores, porque ellos siguen en un juego muy pequeño y personal... Evidentemente, no cambiaron: con ellos no pierda el tiempo. Me dijo Usted que planea a su regreso visitar las provincias e invitar a una reunión nacional, la segunda que harían en Carlos Paz. Bien, en ella explique cuál es mi pensamiento para la futura acción política y mis definiciones al respecto. Por su intermedio invito a los Partidos Provinciales a incorporarse al

Movimiento Nacional, que estoy ayudando a organizar. A este gran movimiento se deben incorporar todos los argentinos que quieran realizar lo mismo que nosotros, que sienten las mismas inquietudes patrióticas y una coincidente pasión argentina.

Usted me consultó sobre si debían disolver sus partidos provinciales ¡No! es la respuesta ¡Terminantemente no! Por el contrario, deben mantener su identidad provinciana y sus propias organizaciones, así como el sentimiento y las motivaciones federalistas que los inspira. Ustedes son parte de la Argentina más auténtica y menos contaminada ideológicamente; culturalmente deben ser la voz y la expresión del interior, de mis "cabecitas negras" tan queridos por mí.

Sobre este particular he dado expresas instrucciones al Doctor Cámpora, para que incorpore en la Mesa Directiva del Frente Cívico de Liberación Nacional a Usted. Quede claro lo que le reiteré: los votos los pongo yo, en tanto Ustedes ponen materia gris y el sentimiento de tierra adentro. Cuando se elaboren las pautas programáticas y planes de gobierno pongan allí y cuiden que esté presente el sentimiento y el alma provinciana, defiendan ese espíritu criollo tan raigal y auténtico, que el puerto y los gringos tratan de sepultar con notoria injusticia, pues no ignoran que eso es lo auténtico y lo nacional.

Movimiento Nacional

A mí no me gustó nunca hablar de "partido político", no porque tenga nada especial en contra de ellos; pero una serie de hechos desgraciados y circunstancias históricas están señalando su actual deterioro. Así como palpamos la evolución de las instituciones políticas, observamos en el pensamiento y filosofía contemporáneos una nueva realidad, con implicancias que ya expliqué en otras oportunidades. Me refiero a la crisis del sistema demoliberal, que nos obliga a pensar en nuevas formas y organizaciones políticas que expresen los anhelos del Pueblo y sirvan a la Comunidad organizada en formas renovadas, actualizadas y más totalizadoras. Tales instrumentos cívicos deben servir como factor de unión, de reunión y no de disputas y discrepancias.

El Frente político que propongo realizar debe ser fruto y expresión de la madurez alcanzada por el país real. Debemos definir e impulsar una doctrina política de raigambre argentina, inspirada y basada en nuestras realidades que suelen suscitar enseñanzas muy fecundas; pero hay que saber ver, escuchar e interpretar al Pueblo en sus necesidades y sentimientos y, a partir de esa verdad, elaborar los proyectos para el futuro que queremos construir juntos y, sobre todo, solidarios.

Finalmente insisto que debe ser un movimiento de clases y sectores muy amplio, que comprenda a la totalidad argentina, que es varia y plural; a los únicos que no admito son a los comunistas; esos reciben directivas del exterior y se enfrentarán con nosotros en el plano de la competencia revolucionaria. Habrá listas únicas de candidatos, irán juntos los justicialistas y nuestros aliados.

Mesas de Trabajo

¿Mi idea sobre estas mesas de Trabajo? Una forma tan simple como elemental de saber qué piensa, qué quiere y qué necesita el ciudadano medio; se las debe instalar en las calles, en las fábricas, en el campo y en los pueblos, en todas partes. Basta con una persona que las atienda y sepa conversar con la gente, mientras en su cuaderno anota lo que le dicen, piden, reclaman, necesitan, exigen, etc. Todo este material un tanto heteróclito. debe ser reunido y estudiado por técnicos y profesionales capacitados, que puedan procesarlos. Así se tendrá una radiografía de la Argentina real y, sobre todo, de sus requerimientos impostergables. A partir de ese muestreo de opinión se irá haciendo las propuestas y los planes para el futuro gobierno. No quiero una estadística; quiero un inventario.

Retorno al país

Siento profundamente la necesidad de retornar al seno de mi país, porque pienso que mi presencia puede operar como prenda de paz y de unidad de la familia argentina. A mí la gente me escucha y me respeta porque he desarrollado el concepto de la infabilidad. Pese a mis años yo aún puedo ayudar mucho a que las cosas comiencen a andar, ser una suerte de "abuelo asesor" o de consejero experimentado. La función de gobierno me atrae bastante menos, quizás porque he transitado por toda la escala del poder, desde soldado raso a mariscal; pero lo primero que hice en la Casa Rosada fue colgar mi chaqueta militar.

Cada vez me resta menos tiempo útil y la vitalidad imprescindible para emprender una tarea que me impongo como un último sacrificio de quien no ha tenido otro, norte que servir a su Pueblo. Además quiero morir entre los míos, rodeado por el cariño de mi Pueblo.

Buen viaje, buena suerte y pleno éxito en las gestiones provincianas que le encomiendo. Lo autorizo a hacer público todo lo conversado, lo planeado e, incluso, todas las metas que explican mi propósito de retornar cuanto antes.
Me pregunta si estoy dispuesto a reunirme con quienes quieran hablar conmigo. Desde luego, sin exclusiones. Entodas las etapas de mi expatriación estuve abierto al diálogo franco, sin reservas mentales ni segundas intenciones, hasta con mis adversarios más recalcitrantes. Me considero un ser amortizado, más allá del bien y del mal. Interrogue a los cien mil argentinos que han llegado a Madrid a golpear las puertas de esta Casa y no se han sentido defraudados. Más aún hoy que se viven momentos tan difíciles vivo persuadido que mi contribución, así sea la última que preste, no puede ser esca­timada.

Afectuosamente lo abraza.

Firmado: Juan Perón.

sábado, 10 de febrero de 2018

Hace 52 años Perón le escribía al compañero Errecalte




Carta al Dr. Mario Juan Errecalte 10 de febrero de 1966.

Escrito por Juan Domingo Perón.

Madrid, 10 de febrero de 1966.

Al Dr. Mario Juan Errecalte

Buenos Aires

Mi querido amigo:

He recibido su carta del 3 de febrero pasado y le agradezco sus informaciones. Me parece que el tono de sus observaciones es un poco demasiado pesimista. Considere que se trata de un conflicto localizado en el sector directivo en contra de lo que piensa la masa y, dentro de ello, está también reducido al sector sindical en tanto la rama política del Movimiento se mantiene cautamente a la expectativa. En mi concepto todo se reduce a aislar el conflicto en su sector y enquistarlo allí por ahora. Mientras tanto se debe trabajar intensamente en la rama política masculina y femenina y, muy especialmente en el interior, donde existen los valores mas ponderados del Peronismo directivo actual que, naturalmente se encuentra opuesto a los manejos que desde hace tiempo se vienen realizando desde Buenos Aires.

He escrito a Isabelita al respecto y le he pedido que converse con Usted, llamándolo en cuanto se haya instalado allí con su Delegación. Espero que ya haya tomado ese contacto en forma que Usted y su Organización puedan aconsejarla y asesorarla convenientemente.

La lucha recién comienza. Para mi, que he presenciado este mismo panorama muchas veces en los veinte años que llevo de conducción del Peronismo, ésto no es nuevo porque lo he visto ya más de veinte veces. Es claro que cuando yo estaba allí era más fácil de corregirlo pero, aun desde fuera, ya lo he arreglado varias veces. La masa es nuestro reaseguro y allí, puede Usted estar seguro, que las cosas no cambian. Todo este temporal está limitado y cuando los conflictos políticos son limitados, llevan en sí el germen de su propia destrucción. Todo es cuestión de enquistar el mal y luego operar con firmesa y tranquilidad.

Lo importante es accionar decidida y rápidamente en todo el complejo peronista para esclarecer conductas y fijar actitudes. Lo demás viene solo por propia decisión de los más. No interesa que las trenzas dominen en algunos sectores aunque estos sean directivos, lo que sigue interesando es la masa que será en último análisis la que decida.
Le ruego que salude a los compañeros.

Un gran abrazo.

Firmado: Juan Perón.

domingo, 10 de diciembre de 2017

Se cumplen 48 años de esta carta de Juan Domingo Perón a Juan José Hernandez Arregui





Carta a Juan José Hernandez Arregui (10 de diciembre de 1969)

Escrito por Juan Domingo Perón.

Sr. Dr. Don Juan José Hernández Arregui

Buenos Aires

Mí querido amigo:

Con un poco de retardo, por haber estado ausente de Madrid, acuso recibo y agradezco el envío de su último libro, como la generosa dedicatoria que Usted ha tenido la amabilidad de asentar en él.

De acuerdo con una costumbre, que he estimulado de viejo, considero que hay dos clases de libros: los que solo se deben de leer y los que nos sirven para estudiar. El suyo "NACIONALISMO Y LIBERACION" son de los segundos y como tal, me he tomado el tiempo necesario para utilizarlo en mi provecho antes de agradecérselo como corresponde al libro y al amigo.

Mi juicio es que ningún argentino debía dejar de leerlo y que toda la juventud de nuestro país debía tenerlo en la cabecera y estudiarlo profundamente. A la claridad meridiana de sus ideas, le agrega Usted el atractivo de su literatura y su acabada erudición. La elocuencia de su exposición es un ejemplo y un honor para las letras argentinas donde es tan difícil encontrar la verdad que habla sin artificios.

Tanto "LA FORMACIÓN DE LA CONCIENCIA NACIONAL" como "NACIONALISMO Y LIBERACIÓN" son dos fuentes de inspiración doctrinaria para la juventud de América Latina, tan necesitada en las circunstancias actuales de una palabra rectora como la suya. Como ya he dicho, los pueblos del Continente Latinoamericano están de pie, luchan por su liberación y su independencia aunque algunos países, en manos de gobiernos cipayos, traicionen la causa más sagrada para los pueblos: su soberanía.

En nuestro país, la juventud argentina ha sabido salvar el honor de su bandera, demostrando que "no todo esta podrido en Dinamarca". A los que hace un cuarto de siglo que venimos luchando por la liberación de la Patria, esto nos llena de orgullo y de fe por nuestro destino, porque cuando una juventud sabe morir por sus ideales es que ha aprendido todo lo que debe saber una juventud.

Como Usted lo dice, el ideal argentino de esta hora comienza con la liberación del neocolonialismo imperialista que tan seriamente nos amenaza y de la tiranía que en el país parece servir los mismos intereses. Los que reciben instrucciones y tratan con los agentes foráneos, en contra de la voluntad popular y de los verdaderos intereses de la Nación, no pueden ser considerados como argentinos y menos aún como gobernantes. Al decir de San Martín "un crimen semejante no se puede borrar ni aún con el sepulcro"

Frente a esto, es que nace la grave responsabilidad de la nueva generación argentina que, como tal, debe responder del futuro destino de la Patria. Para ello solo le quedan dos caminos: un conformismo suicida que ni ofrece siquiera una aleatoria tranquilidad presente ni asegura una realidad futura. El segundo camino es el de la lucha que, si bien impone sacrificios, puede alcanzar soluciones y honra.

La Revolución esta en marcha. Como en 1789 ha comenzado en La Bastilla. "Por primera vez parecen ser contemporáneos todos los hombres". Hemos presenciado el 29 y 30 de mayo de 1969 en las ciudades argentinas el mismo espectáculo que un año antes impulsaba a "las barricadas" en el Barrio Latino de París. Podemos exclamar como André Malraux (un miembro del Gobierno Francés que supo admitir toda la profundidad del movimiento revolucionario de mayo y junio en Francia): "El ensayo general de este drama suspendido, anuncia la gran crisis de la civilización occidental. El encuentro de la juventud con el proletariado es un fenómeno sin precedentes".

Cuando se leen los comentarios que nuestro pronunciamiento de mayo de 1969 sugiere a los hombres de la dictadura, no podemos menos que reconocer la tremenda orfandad que la sensibilidad y la imaginación sufren allí. El único que comprende lo que en el mundo pasa parece ser el Pueblo, cuya intuición va mucho más allá que la información y el racionalismo de los consabidos "Consejos" e "instituciones Oficiales".

En Córdoba, Rosario, Tucumán, etc., con un año de diferencia, ha ocurrido lo mismo que en las grandes ciudades Francesas. Para los tontos y para los hipócritas se trata en ambos casos de "agitadores profesionales" manejados desde el extranjero.

Para los que saben la verdad, es el comienzo de la verdadera revolución que hoy, sostenida por la juventud y los trabajadores, comienza a demostrar que si la revolución es ya un instinto en los países subdesarrollados del Tercer Mundo, lo es también en los pueblos de las naciones superdesarrolladas.

No se hace contra un Gobierno determinado sino contra el futuro incierto que en la práctica arroja la sociedad industrial contemporánea. Estamos asistiendo a una profunda y acelerada evolución en las raíces espirituales, iniciada en una nación desarrollada, por entenderse que se pretende compensar con la variedad y cantidad de bienes de consumo el contenido real de la vida.

"Son Ustedes las guerrillas contra la muerte climatizada que ellos quieren vendernos con el nombre de porvenir" decía un famoso cartel colocado en París el día de las barricadas. Otro, no menos expresivo, afirmaba: "La Revolución que se inicia pondrá en duda no solo a la sociedad capitalista sin también a la sociedad industrial. La Sociedad de consumo debe morir de muerte violenta. La sociedad enajenada debe desaparecer de la historia. Estamos intentando un mundo nuevo y original: la imaginación ha tomado el poder"

En resumen, querido Doctor Hernández Arregui, pienso que estamos asistiendo a la "Segunda Revolución Mundial" hacia la primera civilización universal en cuyos umbrales nos encontramos, según la feliz expresión de Larroque.

Es hasta natural que esto no lo puedan comprender todos y menos aún los tiranuelos militares que se esfuerzan por implantar un neocapitalismo que salve a la reacción de la hecatombe que se le avecina. Pero yo tengo fe en la juventud argentina y en los trabajadores que saben lo que quieren y parecen estar dispuestos a luchar por imponerlo.

Todos estos problemas de lo que más necesitan es del tiempo y creo que, en nuestra Patria, el tiempo no transcurre en vano. Desde hace un cuarto de siglo, la Revolución Justicialista ponía en marcha una transformación de fondo que muchos han presenciado y vivido, a veces hasta sin comprenderla. Alcanzada la liberación de la influencia de los poderes foráneos, se organizo la economía que dio prosperidad suficiente a la Nación, se estructuro lo social asegurando diez años de felicidad al Pueblo Argentino y se afirmo una soberanía nacional que descarto el nefasto colonialismo imperialista que antes había imperado.

En 1955 se produce el golpe artero de la reacción externa y vernácula que, con el pretexto de cambiar lo justicialista, volvió a entregar el país al imperialismo que impulso y financio el golpe de estado. Así su economía sucumbió en poco tiempo abordada por los poderes foráneos y sometida a la acción destructora del Fondo Monetario Internacional. Con ese motivo, tan vilmente provocado, se fueron suprimiendo una a una las conquistas sociales impulsadas por el Justicialismo, a través de los distintos gobiernos gorilas que se sucedieron hasta la llegada de la dictadura actual que no difiere de ninguno de ellos sino en el nombre.

Este "Nuevo Gobierno" prometió una "Revolución Argentina" y consumió su tiempo en peregrinas promesas incumplidas y vanas ilusiones y, cuando el pueblo cansado e indignado quiso hacer oír su verdad, le contesto con la más violenta represión que tantas vidas argentinas viene costando a lo largo de estos quince años de fatalidad provocada. No se si nuestra juventud necesitara más que esta dura experiencia para persuadirse de la necesidad de actuar en defensa de su propio porvenir y del de la Patria.

Por lo menos, en el resto de los países del Continente Latinoamericano, en unos más y en otros menos, parece perfilarse la revolución con caracteres más o menos marcados. Cuba, Perú, Bolivia son tres ejemplos de un despertar de la lucha por liberarse y ello es promisorio para la causa que servimos. Pero, por sobre todo, es el mundo el que marcha por la misma senda: lo que pasa en Francia, Italia, Alemania, etc., fuera de la lucha empeñada en los otros continentes, es un índice revelador de lo que ha de ser el futuro en la evolución de una humanidad suficientemente madura para los cambios fundamentales.

Por todo lo que Ustedes hacen allí con la difusión de la verdad tantos años oculta, yo deseo como argentino hacerles llegar, junto con mi encomio más entusiasta, mi felicitación más sincera. La causa de la revolución necesita de algunos realizadores, pero no menos de muchos miles de predicadores que, empeñados en la tarea de persuadir, no dejen en el empeño de incendiarlo todo si es preciso. Yo no veo para nuestra pobre Argentina otra salida que la lucha, por los medios que sean, realizada por el Pueblo y para el Pueblo.

Dentro del Peronismo yo hago lo posible para que así sea pero, desde quince mil kilómetros de distancia, no tengo confianza en que mi sola prédica pueda despertar la decisión absoluta que se necesita para lograrlo.

He recibido un libro del amigo Néstor Rodríguez Brunengo, titulado "ORGANISMOS LABORALES DENTRO DE LA EMPRESA" de excelente factura y a quien quisiera felicitar por su trabajo pero resulta que no tengo su dirección. Como he visto que en su libro "NACIONALISMO Y LIBERACIÓN" hace la glosa en la contratapa, pienso que ha de ser amigo suyo. Le pido que cuando lo vea le haga llegar mi saludo, mi agradecimiento y mi enhorabuena.

Muchas gracias.

He visto que el Peronismo esta despertando entre los "intelectuales" el deseo de escribir sobre él, unas veces con fines leales a la Nación y otros buscando lo contrario. El Profesor Gonzalo Cárdenas sé que lo ha hecho bien y de buena fe, que es lo que interesa.

Otros como Félix Luna lo han hecho a su manera, a lo que ya estamos acostumbrados. Ángel Cairo, Pedro Gelman, Ernesto Goldar, Alejandro Peirou, Ernesto Villanueva, etc., son todos aportes no despreciables para el conocimiento de nuestra acción que escribas a sueldo han tratado de encanallar con toda clase de falsificaciones y mentiras.

De todas maneras el justicialismo necesita que se hable de él, aunque sea bien...

Si un día la situación se tornara decisivamente favorable como para poder de alguna utilidad a nuestros fines, yo me las "rebuscaría" en forma de poder estar por allí oportunamente. Por ahora no veo posibilidad cercana para ello y estoy vigilante y a la expectativa. Dios dirá...

Le ruego que salude a los amigos y acepte, junto con mi saludo más afectuoso, mis mejores deseos.

Un gran abrazo.

JUAN DOMINGO PERÓN

Se cumplen 75 años de esta carta de Perón al chileno Arturo Alessandrini

  Carta al Dr. Arturo Alessandrini 3 de enero de 1949.  Escrito por Juan Domingo Perón.  Buenos Aires, 3 de enero de 1949. Al Senador Dr. Ar...